AOVE, desmontando mitos (Parte II)

Continuamos con la línea expuesta en el post de la semana pasada, tratando de arrojar un poco más de luz sobre el tema.

En este artículo hablaremos de propiedades nutricionales, de grasas y sabores.

Muchos son los que opinan que el AOVE engorda. Y nosotros decimos que vivir mata.

El aceite de oliva virgen extra contiene la misma cantidad de calorías que el resto de grasas

9 kcal/gramo. Por lo que lo único que hay que tener en cuenta es la cantidad de ingesta

Para una dieta mediterránea que ronda las 2000 kcal. las recomendaciones nutricionales respecto al aove serían de  40/50 gr, 5 cucharadas que nos aportan 450 kcal.

La acidez influye en el sabor

Otra gran falsedad que está mundialmente extendida. La acidez en el aceite tiene que ver con su composición química y no con su sabor. Para resumir sirve para medir el deterioro del aceite,  su resistencia y frescura.

Los aoves por norma deben tener una acidez inferior a 0.8% pero ese porcentaje no influye en que tenga más o menor sabor, intensidad o calidad.

Siempre hay que buscar la denominación virgen extra y olvidarse del “famoso” 0.4% que los aceites refinados incluyen en el etiquetado para confundir al consumidor.

Siempre será mejor y más beneficioso para la salud un virgen normal con acidez de 0.8 que un refinado con 0.4

Si el aceite pica no es bueno           

Todo lo contrario, el  picante, y también el amargor, denotan la calidad del zumo de oliva. Son indispensables a la hora de otorgar la categoría de virgen extra a un aceite.

Puede ser que a alguien este picante, fruto de los oleocantales (ésteres antiinflamatorios) y el amargor, proveniente de la oleouropeina (antioxidante) le resulte chocante pero es indudable que siempre que sean equilibrados y moderados son el fiel reflejo de un AOVE bien hecho, con grandes propiedades organolépticas y muy beneficioso para la salud.

Si tienes colesterol, ni probar el aceite.

Otro mito que hay que desmontar. Sin entrar en complejidades técnicas nos limitaremos a señalar que el aove, por el ácido oleico que posee, aumenta el “colesterol bueno” que arrastra al “malo” , ese que se deposita en arterias, hasta el hígado y así destruirlo, reduciendo por lo tanto el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares como infartos o trombosis.

Bueno con esto, nos despedimos deseando que os haya resultado interesante y animando a que consumáis aceite de oliva virgen extra, vuestra salud y paladar os lo agradecerán.

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